- Publicado en nerdyview
- diciembre 7, 2019
El pasado 3 de noviembre asistimos al preestreno de la película ‘1917’ con su director Sam Mendes en el cine Capitol de Gran Vía en Madrid
Un trepidante y ahogado trailer salía a la luz el 3 de octubre por parte de Universal Pictures. Sam Mendes estrenaba nueva película, una película bélica, además estructurada en un único plano secuencia. El director, galardonado con el Oscar por ‘American Beauty’ (2000), presentaría el film en Madrid dos meses más tarde.
El preestreno tuvo lugar en el emblemático cine Capitol, situado en la Gran Vía madrileña. La hora citada era las 20:00, la película comenzaría a y media. El evento estaba organizado por eOne y Mogambo. Nuestra intención era llegar lo antes posible por si por alguna remota coincidencia podíamos localizar previamente al director y hacerle un par de preguntas, era nuestro plan de ataque. El metro de Madrid y la lluvia fueron nuestros principales enemigos, además de una pequeña confusión con el nombre en lista, que nos retuvo en la puerta por casi media hora.
Finalmente conseguimos acceder al casi centenario cine madrileño. Entramos en el abarrotado patio de butacas. Entre el gentío se podían reconocer a diferentes personalidades del mundo del cine y la televisión, como Arturo Valls, el actor Álvaro Morte, Jesús Colmenar (uno de los directores de ‘La Casa de Papel’) y algunos directores de cine como Jota Linares y el gran Pedro Almodóvar. Debido a nuestra tardanza, más del metro que nuestra, la mayoría de los asientos ya tenían dueño, así que tuvimos que sentarnos en segunda fila. La sala tenía un pequeño escenario por lo que nuestra posición quedaba reducida al subsuelo, como si de una trinchera se tratase.
El actor Álvaro Morte (‘La Casa de Papel’) siendo entrevistado.
Con la sala abarrotada, la luz tenue y el cartel de ‘1917’ proyectado en pantalla, apareció al final del pasillo Sam Mendes, acompañado por una tropa de asesores, managers o ejecutivos y traductores, todos bien trajeados o uniformados, que le escoltaron hasta las pequeñas escaleras que daban paso al escenario.
‘Aunque parezca raro, por ser una película de la primera guerra mundial, esta es mi obra más personal. (…) Es la primera historia que escribo” afirmaba ilusionado el oscarizado director, el cúal había dirigido numerosas obras, pero no había escrito el guión de ninguna de ellas hasta ahora.
La obra estaba basada en una historia que les contó su abuelo a él y a su hermano. Le veían lavándose las manos continuamente y al no encontrarle sentido, se reían de él. No fue hasta su vejez cuando el anciano, el cúal había combatido en la Gran Guerra junto a los británicos, les confesó el porqué de su manía. Su mejor amigo había estallado al lado suya y se lavaba continuamente las manos para limpiarse la sangre y las heridas de las trincheras.
Sam Mendes presentado su nueva película.
El director también comentó el momento en el que pensó rodarla como un único plano secuencia y se lo agradeció a su equipo, el cuál se había sumado a esta “locura”. Tras el discurso, el público se fundió en un gran aplauso, mientras Mendes abandonaba el escenario. Las luces se apagaron y nos dispusimos a ver la película desde nuestra particular trinchera. El film comenzó.
Casi dos horas de película divida en dos planos secuencias. Una historia emotiva y cruda narrada a través de una fotografía exquisita y una banda sonora que perfecta. Con un cierre circular, comenzando y terminando con un plano casi idéntico. Sin duda una de las mejores películas del 2019 (y eso ya es mucho decir). Se sitúa directamente en el Olimpo de los films bélicos. Para verla en cines, aún tendremos que esperar un poco. La película llegará a nuestras pantallas el próximo 10 de enero.
Por Rafa Ariza.